Por: F. Sánchez | 10 de enero de 2026
Hay frases que definen a un político para siempre. La de Alberto Núñez Feijóo ante la jueza este 9 de enero es una de ellas: "Ni recibo información, ni la pido".
No fue un error de comunicación, fue una renuncia ética. El líder del Partido Popular ha confesado ante la justicia que, mientras se producía la mayor catástrofe natural del siglo en España, él se quedó cruzado de brazos. Ni su presidente autonómico se dignó a llamarle (estaría ocupadísimo en otros menesteres), ni él tuvo la más mínima iniciativa de preguntar. Esta es la verdad desnuda que ha salido a la luz 14 meses después, tras un año de mentiras diseñadas para ocultar que, aquel 29 de octubre, a la cúpula del PP los valencianos les importaban, literalmente, un bledo. Lo que realmente importabs ers como usar la tragedia contra el.rival político.
1. El desprecio en una frase: "Tampoco la pido"
La declaración judicial, recogida por El País y The Objective, es demoledora. Feijóo admite que no supo nada hasta la noche y que no movió un dedo por enterarse. ¿Cómo se puede exigir después que el Gobierno declarara la "Emergencia Nacional" (Nivel 3) si el propio jefe de la oposición reconoce que estaba a ciegas porque su presidente autonómico no le reportaba nada? Es el "Nivel 3 del cinismo": culpar a otros de no actuar mientras tú admites tu propia desidia.
2. Operación "Reset": El borrado de la vergüenza
Mientras Feijóo se lavaba las manos ante la jueza, en Valencia se ejecutaba la "limpieza". Como informa RTVE y La Razón, el exjefe de gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, devolvió su móvil corporativo totalmente reseteado.
En una causa con 230 muertos, borrar un terminal oficial no es un trámite, es una obstrucción a la justicia en toda regla. ¿Qué llamadas y qué mensajes de aquel día —incluyendo las horas de la comida en "El Ventorro"— se han borrado para siempre? Este "borrado" es la confesión de que hay algo en esos teléfonos que el PP no quiere que la jueza vea.
3. La ofensa final: El plasma frente al barro
La Asociación de Víctimas Mortales Dana 29-O ha sido tajante: la ausencia física de Feijóo en los juzgados es una "ofensa" (elDiario.es). Feijóo evitó Catarroja para no tener que mirar a los ojos a los familiares de los fallecidos, refugiándose tras una pantalla de plasma. Para la asociación, esta es la prueba definitiva de que "han mentido desde el principio" (Onda Cero).
Conclusión: Hay que echarlo
Como venimos defendiendo en El Rincón de Kurro, un político que admite que le importó tan poco una tragedia como para ni siquiera pedir información, y que ampara el borrado de pruebas de sus subordinados, no puede seguir un minuto más en la vida pública.
Resetean móviles, mienten en los tiempos y desprecian a las víctimas. Por higiene democrática y por respeto a los que ya no están: Hay que echarlo.
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