La derecha española tiene una relación estructural con la posverdad: cuando gobierna, la realidad es un anuncio de colores saturados; cuando está en la oposición, la realidad es un apocalipsis inminente. El reciente balance de Alberto Núñez Feijóo, calificando 2025 como el año del "colapso total", es un ejercicio de cinismo histórico. El verdadero colapso de una sociedad democrática no está en los datos del PIB, sino en la utilización de las instituciones, la justicia y las tragedias para fines partidistas.
El ADN de la mentira: Del 11-M a la DANA de 2025
Para entender a Feijóo hay que recordar que su partido no tiene reparos en sacrificar la verdad por el poder. Lo vimos con la gran mentira del 11-M, cuando el Gobierno de Aznar intentó manipular la autoría de una masacre para salvar unas elecciones. Esa misma sombra ha reaparecido en 2025 con la gestión de la DANA.
Hoy sabemos que el verdadero "colapso" fue el de la Generalitat Valenciana del PP. Mientras el número de víctimas sobrecogía al país, se desvelaba la estrategia de Génova: las sospechas de que Feijóo aconsejó a Mazón no solicitar el Nivel 3 de emergencia para poder construir un discurso de "abandono" contra el Gobierno centra
l. Preferir el desgaste político al rescate ciudadano es la definición más cruda de colapso moral.El yugo de Montoro: Bancos rescatados y pensiones sacrificadas
Ese desprecio por lo público viene de lejos. No olvidamos a la "niña de ojos azules" de aquel M. Rajoy que aparecía en los papeles de Bárcenas. Mientras ese enigmático "M." mecía la cuna de una España idealizada, Cristóbal Montoro ejecutaba el mayor trasvase de rentas de la historia: se rescataba a la banca con miles de millones que nunca devolverán, mientras se hipotecaba el futuro del bienestar social.
Bajo el mando de Montoro, las pensiones se sacrificaron en el altar de la austeridad mientras él, presuntamente, se enriquecía a través de su entorno y asesorías. Es el modelo del PP: amnistías fiscales para los poderosos y precariedad para el resto.
Una justicia a dos velocidades
El "colapso" del que habla Feijóo ignora voluntariamente el estado de una justicia que parece tener distintos relojes según el carné político:
- Velocidad de vértigo: Cuando se trata de perseguir al Fiscal General del Estado o a líderes progresistas.
- Velocidad de tortuga: Para el caso de Montoro, la Gürtel o las irregularidades del novio de Ayuso.
- Inexistente: Cuando se trata de investigar a fondo a figuras como MAR (Miguel Ángel Rodríguez) o de poner nombre y apellidos definitivos a ese "M. Rajoy" que todo el mundo conoce pero nadie en los tribunales parece querer ver.
Conclusión
El balance de Feijóo es un ejercicio de nostalgia por el poder. El verdadero colapso no lo protagoniza un Gobierno que intenta legislar en minoría, sino una oposición que utiliza los muertos de la DANA, los rescates bancarios y la manipulación judicial para intentar asaltar los cielos. La verdadera España no está colapsando; lo que colapsa es una forma de entender la política que prefiere el barro antes que el bienestar de la ciudadanía.
F. Sánchez
01/01/2026
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