miércoles, 31 de diciembre de 2025

El Cinismo del Espejo Roto


Pánico procesal y la consigna del "vale todo"

La prisa suele ser el síntoma inequívoco del miedo. Lo que estamos viviendo estos días no es una crisis institucional accidental, sino la ejecución en tiempo real de una consigna dictada desde el púlpito de la derecha: "El que pueda hacer, que haga; el que pueda influir, influya". Pero si leyeramos entre líneas: esta precipitación no nace de la convicción democrática, sino del cronómetro judicial. El sistema no está fallando; lo están rompiendo porque el reflejo que proyecta empieza a parecerse demasiado a un banquillo de acusados.

El Arquitecto y la Vacuna de la Impunidad

El diseño de este escenario tiene un autor intelectual claro: la FAES.
No es una institución, es un laboratorio ideológico que ha decidido que, si el espejo de la justicia no les favorece, lo mejor es hacerlo añicos.

Su estrategia es la impunidad preventiva. Al grito de "el que pueda aportar, que aporte", han fabricado una armadura jurídica para blindar al PP frente a lo que viene. Saben que los tiempos procesales de causas como Kitchen o la Caja B se agotan, y necesitan instalar hoy una doctrina de "nulidad por contaminación" que les sirva de salvoconducto mañana. No buscan justicia, buscan que el cristal esté tan roto que nadie pueda ver el rastro de la corrupción.

MAR: El Bombero Pirómano de la Puerta del Sol

Para que el plan funcione, hace falta ruido, y ahí aparece Miguel Ángel Rodríguez (MAR). Como operador de agitación, MAR ha entendido perfectamente lo de "influir". Su papel ha sido la inversión de la carga de la culpa: convertir un presunto fraude fiscal inminente en una épica resistencia contra un Estado agresor.

Es la transmutación del foco llevada al paroxismo. Han logrado que la anécdota de una nota de prensa de la Fiscalía eclipse la categoría del delito original. Es el triunfo del cinismo: usar el Supremo para castigar la transparencia y proteger el "derecho al bulo" de los poderosos.

El Enroque y la Trampa de la Fatiga
Ante esta ofensiva de pánico,

Pedro Sánchez ha respondido con un enroque político. Un movimiento de supervivencia que, aunque necesario en su tablero, alimenta la trampa de la fatiga. El objetivo final de la consigna de Aznar no es convencer al ciudadano, sino agotarlo.

El nihilismo —ese "todos son iguales"— es la victoria definitiva de quienes rompieron el espejo.

Una sociedad agotada por el ruido y el cinismo deja de exigir responsabilidades. El pánico procesal de una élite se convierte así en el anestésico de todo un país.

En este damero quebrado, la verdad es solo un daño colateral. El espejo no se rompió solo; lo rompieron ellos porque ya no soportaban verse en él.

F Sánchez
31/12/2025


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