jueves, 9 de abril de 2026

Kitchen Día 3: La cuna se mece sola


​Hoy, en la tercera jornada del juicio, la Audiencia Nacional ha seguido intentando sostener lo insostenible. Mientras los mandos policiales empiezan a señalar con el dedo, el tribunal insiste en que el columpio de la corrupción se movía por el aire, sin manos que lo empujaran. Pero en El Rincón de Kurro sabemos que en política, nada —absolutamente nada— se mueve por casualidad.

​1. El baile de los pendrives

​Hoy ha comparecido el excomisario García Castaño, alias "El Gordo", y sus palabras han sido un torpedo a la línea de flotación del Ministerio. Ha confirmado lo que muchos negaban: que la información robada a Bárcenas se volcó en pendrives que terminaron directamente en las manos de Francisco Martínez, el número dos de Interior.

​Ya no son suposiciones. Es la cadena de mando funcionando. Pero aquí llega el truco de magia: nos quieren hacer creer que esa información llegó al Ministerio, se usó para el encubrimiento, pero que el Presidente del Gobierno y la Secretaria General del Partido no sabían ni que existía un pendrive.

​2. Los cargos: ¿Jefes o meros espectadores?

​Para entender la tomadura de pelo, hay que recordar quiénes eran los dueños de la guardería mientras "la cuna se mecía sola":

  • M. Rajoy: No solo era el Presidente del Gobierno; era el jefe supremo del PP. Tenía bajo su mando directo los resortes del Estado que se usaron para espiar.
  • M.D. Cospedal: Era la Secretaria General del PP. La persona que más tenía que perder si la "libretita" de Bárcenas salía a la luz.

​¿De verdad alguien con sentido común puede aceptar que el Ministro del Interior movilizó a un ejército de agentes para salvar al Partido sin que el jefe del Gobierno y la jefa del Partido dieran la orden? Al excluirlos, el tribunal no está haciendo justicia, está escribiendo un cuento de hadas para adultos.

​3. Villarejo, el "Abogado" del caos

​Ver a Villarejo vestido de abogado, interrogando y sonriendo, es la imagen perfecta de la degradación de este proceso. Él sabe que es la pieza que puede hacer caer el tablero, pero también sabe que el sistema está haciendo lo imposible para que la responsabilidad no suba de la planta baja. Su estrategia es clara: si él cae, no caerá solo, pero por ahora el tribunal le está poniendo el "techo de cristal" que Génova necesita.

​Conclusión: El Estado como sacrificio

​El resumen de este tercer día es desolador. Se admite que hubo espionaje, se admite que hubo robo de pruebas y se admite que se usó el Ministerio. Pero al mantener fuera a la cúpula orgánica y de gobierno (Rajoy y Cospedal), se está diciendo que las instituciones pueden ser prostituidas por mandados que actúan por libre.

​En El Rincón de Kurro lo tenemos claro: la cuna no se mece sola. Tiene unos hilos muy gruesos que llegan hasta los despachos más altos de este país. El problema es que el tribunal ha decidido que, en este juicio, esos hilos son invisibles.

El espectáculo sigue, pero el aroma a impunidad ya es insoportable.








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