Buenos días Sr. Rajoy. El claroscuro es una técnica pictórica de contrastes fuertes entre volúmenes, unos iluminados y otros ensombrecidos, para destacar más efectivamente algunos elementos,
No me vaya a entender mal. Si metaforizo sobre el claroscuro de su gestión no crea que es que veo aspectos negativos pero otros positivos. No. Desde la subjetividad de mi mirada, ni un solo aspecto positivo en ella.
Inicio hoy mi epístola con esta referencia artística porque los datos conocidos ayer sobre el paro registrado me han llevado a pensar en ello. De pronto me ha venido a la cabeza como su gobierno, al igual que aquellos pintores flamencos e italianos del cinquecento jugaban con la luz para llevar la mirada hacia unas partes del lienzo mientras otras pasaban desapercibidas, juega con las luces y las sombras para que miremos hacia un lado u otro, según convenga.
Se afanan en poner el foco en que el paro baja en noviembre por vez primera desde 1989 con un descenso de 2475 parados menos que el mes anterior. Acto seguido iluminan esa reforma laboral que “tanto bien ha hecho a la Humanidad” y tanto daño a los trabajadores de este país. Y el resto del lienzo del mercado laboral español queda inmerso en una penumbra que oculta a la mirada los matices aciagos, las pinceladas cruentas.
Debo suponer que no tendrán ustedes cierto síndrome cognitivo que les lleva a un catatónico estado de abobamiento con sus juegos de luces y sombras, creyendo reales sus sombras chinescas.
Si eso es así. Si ustedes no son tontos, cosa que no me cabe duda, se están pasando de listo con nosotros a los que si toman por lelos.
Porque es cierto que se han censado 2475 parados menos que en octubre, pero la cifra de inscritos es de 4.808.908; se ha vuelto a destruir empleo pues el descenso de cotizantes la Seguridad Social así lo acredita (-66.829) y estamos estancados con respecto a 2012; se ingresa menos en la SS. Eso les “obliga” a joder nuestras pensiones y a saquear nuevamente el Fondo de Reserva; de España salen 162.000 personas más que las que entran y es ya el país europeo que más población pierde por la emigración y la crisis.
Sr. Rajoy usted y su gobierno niegan las cifras, su análisis y la realidad. Afirman que este año no ha habido destrucción de empleo y se han perdido medio millón de puestos de trabajo. Atribuyen el “éxito” a esa reforma que le iba a costar a usted una huelga general y a los trabajadores les ha quitado sus condiciones de trabajo, sus convenios colectivos, sus salarios y empleos y a cambio les está proporcionando billetes de tren para la vendimia francesa, los minijobs alemanes o los pub ingleses.
El claroscuro alcanzó su madurez en el barroco dando lugar al estilo llamado tenebrismo.
Usted sr. Rajoy, ha manchado el lienzo con los más duros trazos, nos ha metido a todos en su particular tenebrismo y su obra es más oscura que el sobaco, por no decir los cojones, de un grillo.
¡¡Viva la policromía!!
F. Sánchez
04/12/2013
La política es como la cocina, no tienes que ser cocinero para saber qué cosas te gustan y qué cosas no te gustan.
Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta paro. Mostrar todas las entradas
viernes, 6 de diciembre de 2013
La España de los espejismos
Buenos días Sr. Rajoy. ¿Es ésta la España de los milagros, la de los espejismos o ambas a la vez?
Mira que llevamos pasado como país con la crisis mundial que supuso en España la explosión de otros males subyacentes.
La burbuja inmobiliaria, originada por la política económica del “pan pá hoy y hambre pá mañana” del milagrero Aznar y responsable de que muchos jóvenes dejaran estudios y formación profesional, hizo ¡Plop! regando el país de edificios a medio construir, de hipotecas impagadas, de desahucios y de parados sin formación incapaces de salir del pozo del desempleo. El milagro económico español no era más que la quimera del ladrillo. Un milagro devaluado al nivel de espejismo.
El sector bancario español, tantas y tantas veces puesto de ejemplo para ilustrar ese milagro español que aconsejaba invertir en España; tan ávido de dinero que gustaba de arriesgadas piruetas financieras y de contratos blindados a ejecutivos con pocos escrúpulos; hizo ¡crash! arruinando el país de usura, socializando las pérdidas de su gestión riesgosa mediante una ingente deuda pública y de más parados al pozo sin fondo del desempleo.
Las administraciones públicas y sus responsables políticos, garantes de vertebrar la gestión pública eficaz y de calidad de una joven e ilusionada democracia, hizo ¡puag! asqueando el España de porquería privatizadora y políticos corruptos;llenándolo de ciudadanos desilusionados, de peores servicios y de más parados.
El estado del bienestar, incomparablemente débil en el entorno europeo en que se movía la cuarta potencia económica, hizo ¡rasss! rasgando el país con leyes injustas y abusivas que destruían o devaluaban la dependencia, la libertad de la mujer a decidir sobre su maternidad, el laicismo estatal, la sanidad universal y publica, la educación de calidad y en valores democráticos, y transformaban el estado del bienestar común en el del buen vivir de unos compadres a costa de más miseria y mas paro.
Aznar nos vendió un milagro que en realidad era un espejismo, una ilusión óptica con la que construyó una economía quebradiza basada en el ladrillo y en el turismo.
¡Plop!, ¡crash!, ¡rasss! y ¡¡Tachánnnnn!!
Llegó usted sr. Mariano Rajoy Brey, engatuso a los españoles con su mesianismo y sus recetas ambiguas, simplonas y milagrosas para acabar con la crisis de "Zapatero", prometiendo líneas rojas ampliamente traspasadas, pisoteadas y olvidadas. Vendió a los españoles crédulos cual charlatán de feria unos remedios milagrosos que está teniendo efectos sociales devastadores.
Ahora toca más ilusionismo y nos engañan diciendo que ya se ve la luz al final y, mientras tanto, las eléctricas, que son las que proporcionan la única luz que permite ver cuando cae el sol, y que emplean de asesores a algún conocido suyo, han cortado el suministro a 1,4 millones hogares en 2012 por impago de una facturación que ha aumentado un 60% mientras las rentas media de los hogares se han reducido un 8,5% desde 2007.
La verdad, ustedes vende humo tóxico y para que creamos en milagros no les queda ya otra que hacer lo que están haciendo: Adoctrinar a nuestros hijos en la fe católica, apostólica y romana. Pero de eso, si le parece, hablaremos otro día.
F. Sánchez
27/11/2013
Mira que llevamos pasado como país con la crisis mundial que supuso en España la explosión de otros males subyacentes.
La burbuja inmobiliaria, originada por la política económica del “pan pá hoy y hambre pá mañana” del milagrero Aznar y responsable de que muchos jóvenes dejaran estudios y formación profesional, hizo ¡Plop! regando el país de edificios a medio construir, de hipotecas impagadas, de desahucios y de parados sin formación incapaces de salir del pozo del desempleo. El milagro económico español no era más que la quimera del ladrillo. Un milagro devaluado al nivel de espejismo.
El sector bancario español, tantas y tantas veces puesto de ejemplo para ilustrar ese milagro español que aconsejaba invertir en España; tan ávido de dinero que gustaba de arriesgadas piruetas financieras y de contratos blindados a ejecutivos con pocos escrúpulos; hizo ¡crash! arruinando el país de usura, socializando las pérdidas de su gestión riesgosa mediante una ingente deuda pública y de más parados al pozo sin fondo del desempleo.
Las administraciones públicas y sus responsables políticos, garantes de vertebrar la gestión pública eficaz y de calidad de una joven e ilusionada democracia, hizo ¡puag! asqueando el España de porquería privatizadora y políticos corruptos;llenándolo de ciudadanos desilusionados, de peores servicios y de más parados.
El estado del bienestar, incomparablemente débil en el entorno europeo en que se movía la cuarta potencia económica, hizo ¡rasss! rasgando el país con leyes injustas y abusivas que destruían o devaluaban la dependencia, la libertad de la mujer a decidir sobre su maternidad, el laicismo estatal, la sanidad universal y publica, la educación de calidad y en valores democráticos, y transformaban el estado del bienestar común en el del buen vivir de unos compadres a costa de más miseria y mas paro.
Aznar nos vendió un milagro que en realidad era un espejismo, una ilusión óptica con la que construyó una economía quebradiza basada en el ladrillo y en el turismo.
¡Plop!, ¡crash!, ¡rasss! y ¡¡Tachánnnnn!!
Llegó usted sr. Mariano Rajoy Brey, engatuso a los españoles con su mesianismo y sus recetas ambiguas, simplonas y milagrosas para acabar con la crisis de "Zapatero", prometiendo líneas rojas ampliamente traspasadas, pisoteadas y olvidadas. Vendió a los españoles crédulos cual charlatán de feria unos remedios milagrosos que está teniendo efectos sociales devastadores.
Ahora toca más ilusionismo y nos engañan diciendo que ya se ve la luz al final y, mientras tanto, las eléctricas, que son las que proporcionan la única luz que permite ver cuando cae el sol, y que emplean de asesores a algún conocido suyo, han cortado el suministro a 1,4 millones hogares en 2012 por impago de una facturación que ha aumentado un 60% mientras las rentas media de los hogares se han reducido un 8,5% desde 2007.
La verdad, ustedes vende humo tóxico y para que creamos en milagros no les queda ya otra que hacer lo que están haciendo: Adoctrinar a nuestros hijos en la fe católica, apostólica y romana. Pero de eso, si le parece, hablaremos otro día.
F. Sánchez
27/11/2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)