viernes, 6 de diciembre de 2013

La España de los espejismos

Buenos días Sr. Rajoy. ¿Es ésta la España de los milagros, la de los espejismos o ambas a la vez?

Mira que llevamos pasado como país con la crisis mundial que supuso en España la explosión de otros males subyacentes.

La burbuja inmobiliaria, originada por la política económica del “pan pá hoy y hambre pá mañana” del milagrero Aznar y responsable de que muchos jóvenes dejaran estudios y formación profesional, hizo ¡Plop! regando el país de edificios a medio construir, de hipotecas impagadas, de desahucios y de parados sin formación incapaces de salir del pozo del desempleo. El milagro económico español no era más que la quimera del ladrillo. Un milagro devaluado al nivel de espejismo.

El sector bancario español, tantas y tantas veces puesto de ejemplo para ilustrar ese milagro español que aconsejaba invertir en España; tan ávido de dinero que gustaba de arriesgadas piruetas financieras y de contratos blindados a ejecutivos con pocos escrúpulos; hizo ¡crash! arruinando el país de usura, socializando las pérdidas de su gestión riesgosa mediante una ingente deuda pública y de más parados al pozo sin fondo del desempleo.

Las administraciones públicas y sus responsables políticos, garantes de vertebrar la gestión pública eficaz y de calidad de una joven e ilusionada democracia, hizo ¡puag! asqueando el España de porquería privatizadora y políticos corruptos;llenándolo de ciudadanos desilusionados, de peores servicios y de más parados.

El estado del bienestar, incomparablemente débil en el entorno europeo en que se movía la cuarta potencia económica, hizo ¡rasss! rasgando el país con leyes injustas y abusivas que destruían o devaluaban la dependencia, la libertad de la mujer a decidir sobre su maternidad, el laicismo estatal, la sanidad universal y publica, la educación de calidad y en valores democráticos, y transformaban el estado del bienestar común en el del buen vivir de unos compadres a costa de más miseria y mas paro.

Aznar nos vendió un milagro que en realidad era un espejismo, una ilusión óptica con la que construyó una economía quebradiza basada en el ladrillo y en el turismo.

¡Plop!, ¡crash!, ¡rasss! y ¡¡Tachánnnnn!!

Llegó usted sr. Mariano Rajoy Brey, engatuso a los españoles con su mesianismo y sus recetas ambiguas, simplonas y milagrosas para acabar con la crisis de "Zapatero", prometiendo líneas rojas ampliamente traspasadas, pisoteadas y olvidadas. Vendió a los españoles crédulos cual charlatán de feria unos remedios milagrosos que está teniendo efectos sociales devastadores.

Ahora toca más ilusionismo y nos engañan diciendo que ya se ve la luz al final y, mientras tanto, las eléctricas, que son las que proporcionan la única luz que permite ver cuando cae el sol, y que emplean de asesores a algún conocido suyo, han cortado el suministro a 1,4 millones hogares en 2012 por impago de una facturación que ha aumentado un 60% mientras las rentas media de los hogares se han reducido un 8,5% desde 2007.

La verdad, ustedes vende humo tóxico y para que creamos en milagros no les queda ya otra que hacer lo que están haciendo: Adoctrinar a nuestros hijos en la fe católica, apostólica y romana. Pero de eso, si le parece, hablaremos otro día.




F. Sánchez
27/11/2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario