Buenos días sr. Rajoy. ¿Ve lo que le digo de la indecencia que carcome la salud política del país?
Su ministra de sanidad, la del confeti y el jaguar en el garaje, concede a la empresa del sr. Lamela el contrato de un estudio técnico sobre las unidades de gestión de hospitales públicos en Melilla, aun dependiente del departamento ministerial. En plata, un estudio para privatizar servicios sanitarios.
Ya es grave, habida cuenta de la necesaria política de austeridad preconizada por ustedes, encargar ese estudio a una empresa privada que se dedica a gestionar la sanidad, la otra sanidad, la de ricos y pudientes que, claro, disfrutan de bastante buena salud porque disfrutan de muy buena vida.
Es grave por el gasto, ninguno es mínimo, y es grave por el insulto que supone a los profesionales del ministerio de sanidad, perfectamente capaces, sin coste adicional, de realiza ese y cualquier estudio de gestión. Lo mismo la Sra. Mato no tiene claro que las conclusiones de estos profesionales públicos coincidieran con ideario privatizador.
Pero aún es mas grave porque ese señor no tiene mas currículo en el campo de la sanidad que el adquirido como gestor publico en la comunidad de Madrid y, ademas, él y su sucesor, Güemes, están imputados por las privatizaciones; por presuntos delitos relacionados con su gestión pública.
Pero es que, claro, los ricos tienen muy buena salud y no son suficiente negocio, por lo que hay que llevar mas parcelas de la sanidad publica al sector privado. Hay hacer que todos traguemos por la privada para poder seguir inyectando dinero de todos en los bolsillo de unos pocos; luego esas empresas, en justa correspondencia, contrataran en sus consejos a los políticos que se queden sin la teta pública.
Y es que es igual. Dentro de "X" años lo mismo es condenado, al igual que Fabra, y entonces le darán baja en el partido y, pagando favores, habrá una recogida de firmas pidiendo el indulto " por razones humanitarias" como en el caso del ex-diputado del PPCV, Pedro Ángel Hernández Mateo. El daño estará para entonces ya hecho, los bolsillos mas llenos y la sociedad a la que se supone que representan mas asqueada con sus conductas.
Lo de indulto del ex-diputado Hernández Mateo es una desvergüenza, lo del ex-presidente del PP-Castellón y de la diputación provincial, Carlos Fabra, junto con lo de su esposa, ex-vicepresidenta de la diputación de Castellón, es un desvergüenza que justifica la actitud de una hija que disfruta jodiendo a los parados del país, como también es una desvergüenza lo del ex-consejero de Sanidad, Manuel Lamela.
Dejen ya de una vez por todas de exprimir a este país, de oprimir a sus ciudadanos y de agotar nuestra paciencia democrática.
Todo tiene un límite y ustedes lo sobrepasaron hace ya mucho tiempo.
F. Sánchez
26/11/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario