Buenos días sr. Mariano Rajoy Brey, hoy no sé como empezar mi reflexión. Debo estar algo griposo, eso aturde mis entendederas y mi preocupación es que tengo que acudir al trabajo pachucho, pues no puedo permitirme ir al medico que quizás me diera una baja que menguaría mi retribuciones en un 50% durante los próximos 3 días y un 25% los restantes. Una merma de mi, ya raquítico, salario de empleado público que no puedo permitirme.
Así que no iré a consulta, para que arriesgarme. Por otro lado me digo ¡¡joder y si no es gripe!! Lo mismo resulta ser otra enfermedad, también contagiosa y la extiendo a mis compañeros. Sale de mi ese sentimiento de solidaridad patriótica que nos quiere inculcar y pienso bueno, si enfermamos muchos y nos incapacitan temporalmente, pues contribuiremos con nuestros virus, con nuestro copado y con el atraco que se hará a nuestras nominas a reducir el gasto de la administración. ''Every cloud has a silver lining'', como diría Lady Bottle o su temido Aznar. No hay mal que por bien no venga que diríamos aquí.
Yo me pregunto ¿que hace usted cuando coge frío, tiene 39 de fiebre y el cuerpo chungo chungo?
Me dirá usted, y ya hasta quien pueda leer este comentario, que soy un español afortunado pues tengo trabajo y es "seguro". Para ello no se tendrá en cuenta como accedí al mismo, ni las congelaciones que ha tenido mi salario a lo largo de estos años que me ha hecho, mientras otros inflaban burbujas especulativas, ir bajo mínimos y perder poder adquisitivo. Tampoco se tendrá en cuenta mis contribuciones al erario a través de las devaluaciones competitivas (menudo eufemismo para referirse a bajadas de sueldo) que han tenido mis retribuciones. No se tendrá en cuenta los esfuerzos y sacrificios realizados con esas aportaciones al saneamiento de las cuentas publicas porque, esos mis esfuerzos, se los apuntaran los gestores públicos en sus rimbombantes discursos.
Y es que verdad. Es cierto, hemos llegado a tal nivel de prosperidad social, que debo dar gracias al cielo por estar enfermo, debo callarme y no protestar, debo adscribirme a esa mayoría silenciosa que patrimonializan.
Pues sabe lo que le digo. ¡¡Una mierda!! Me tomare un par de aspirinas, iré al curro y, por la tarde, me incorporaré a cualquier manifestación convocada contra sus políticas, sr. Rajoy.
F. Sánchez
16/10/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario