Buenos días Sr. Rajoy. Año II de la segunda era conservadurista.
Dos años desde aquella esperanzadora imagen de España que dibujó y que nada tiene que ver con la realidad actual. La botella del mandato presidencial que le otorgó el pueblo está hoy justo a la mitad.
Pero, ¿Quién, cuando una botella está en la medianía de su contenido, no se ha planteado aquello de verla medio llena o medio vacía?
Ello se suele asociar al grado de optimismo/pesimismo. Creo que es cuestión de estados anímicos, sí; pero también de perspectivas. Porque no me negará que no es lo mismo que usted se beba mi mejor whisky o que yo me beba el suyo.
En el primer caso usted siempre verá la botella medio llena y yo, en cambio, veré MI botella medio vacía; en el segundo las percepciones serán inversas: yo veré la botella medio llena y será usted, sr. Rajoy, quien vea SU botella medio vacía.
Su partido y los de la oposición la ven de distinta forma. Igual ocurre con los medios de comunicación según el color de la tinta en que se imprimen; yo, en cambio, veo la botella medio llena y, a la vez, medio vacía.
Medio llena de paro, de recortes sociales, de corrupción, de injusticia social, de desigualdad, de pobreza, de represión, de miedos.
Medio vacía de salarios, de pensiones y de prestaciones sociales; de acceso a la justicia gratuita, a la educación y a la sanidad públicas; medio vacía de solidaridad, de bienestar social, de empleo, de igualdad de género. Medio vacía de libertades y medio llena de intolerancia.
Todos los indicadores económicos, excepción hecha de esa prima bastarda de riesgo, y todos los sociales están ahora peor que en 2011, eso es un hecho, y la gran esperanza que vendió a millones de españoles crédulos se ha demostrado, en estos dos años, que era solo humo de ilusionista.
Seguro que confía y se aferra al poder, como todo el que llega, que en dos años más sera capaz de recuperar la confianza de un pueblo maltratado rellenando la botella con licor barato y, si antes echó la culpa al mal gobierno socialista, ahora dirá que no había mas remedio que jodernos y que hizo lo hizo porque que tenia que hacerlo.
No le creeremos. No le creeremos Sr. Rajoy porque el pueblo le ofreció una botella llena de esperanza e ilusión y usted se la ha apropiado para dar de beber a todos sus compinches.
Usted como invitado gorrón se ha bebido nuestra botella, se ha emborrachado con ella y ebrio no se puede conducir un país.
Así que hoy empieza la cuenta atrás del mandato que depositamos en sus manos. Acabara de beberse nuestra botella, pero ya no hay mas, así que ¡¡ A casa a dormirla !!
F. Sánchez
20/11/2013
No hay comentarios:
Publicar un comentario