viernes, 6 de diciembre de 2013

Política espartana

Buenos días Sr. Rajoy. Lleva ya dos años imprimiéndonos esa espartana filosofía en la que basa su política de recortes. Dos años abanderando la austeridad como único camino para sanear las arcas públicas y la economía española, justificando en ello la necesidad de desmontar, una a una, las vértebras que sustentan el estado del bienestar.

Aunque no comparta sus trazos políticos, no resto un ápice de arduidad a la labor de gobernar.

Debe ser difícil conciliar, en justo equilibrio, cumplimiento programático, realidad económica, necesidades sociales, recursos, dialectos ideológicos, lobbies financieros y empresariales, presiones internacionales y hasta religiosas, pues se nota el sesgo que imprimen sus ministros al prontuario legislativo con el que quieren cambiar a su antojo un estado definido constitucionalmente como laico; intereses, en ocasiones dispares, que comprometen una acción de gobierno para todos, sin contradicciones y sin incoherencias.

Y debe ser difícil porque en el momento que esa acción se decanta hacía la minoría poderosa el sistema se desequilibra, perjudica a los más débiles, genera descrédito y, finalmente, cae por incoherencia entre el dogma y la praxis política.

Su labor no es producir discursos grandilocuentes, cargados de eufemismos que en la vida cotidiana desvelan su verdadero mensaje con espantosa dureza social, deshumanizando la gestión; su obligación es generar recursos que permitan a la sociedad avanzar económica y socialmente. Cualquier ama/o de casa sabe que, para generar y administrar recursos, es necesario aumentar ingresos y/o disminuir gastos.

Extrapolando los métodos domésticos al nivel de estado, han aumentado los ingresos mediante una insoportable presión fiscal a las clases más desfavorecidas, a los pequeños contribuyentes, y ha reducido gastos rebajando salarios, pensiones y prestaciones sociales, debilitando aún más a los más débiles. Su acción de gobierno no han guardado el equilibrio.

Ustedes no han guardado el equilibrio, pues cuando se trata de los grandes contribuyentes su actuación es exquisita y no dudan en injerir en el trabajo de los funcionarios públicos para favorecer los intereses privados en detrimento de los públicos.

Ese ministro suyo de voz meliflua y aspecto jesuítico, negó injerencia política en el expediente a CEMEX afirmando "La única injerencia debe venir de mí y, como no ha habido ninguna –que he sido ministro de hacienda durante 6 años–, quien lo ha calificado así se ha equivocado”.

Dice el dicho que se pilla antes a un embustero que a un cojo. Han bastado 5 días escasos para saber que la inspectora fue cesada (y van 300 desde 2012) por no acatar una orden superior (“La única injerencia debe venir de mi y,…”) con la que Montoro quería perdonar ¡¡435 millones de euros!! a la multinacional a costa de nuestras vertebras sociales.

¿Es equilibrado que el ministro de Hacienda invite, so pena de destitución, a los técnicos de la AEAT aplicar un criterio suave para sancionar con 15 en lugar de con 450 millones de euros a una multinacional mientras se aplasta fiscalmente a unos españoles a los que les reducen cada día el salario?

¿Por qué ese trato de favor a la cementera mexicana?

¿Qué intereses oculta el gobierno, el partido que lo sustenta, o el ministro Montoro, para beneficiar a una multinacional cuando, por tener que ser austeros, están privándonos de nuestras prestaciones sociales?

¿No sería un ejercicio de responsabilidad, de coherencia y de justicia cesar al ministro y reponer a la inspectora en su puesto?

No guardan el equilibrio cuando hablan de austeridad pues Gürtel está conectado con Bárcenas, éste, aunque lo nieguen, con el PP y el PP, aunque quieran taparlo, está conectado con Gürtel, cerrando un circulo corrupto con mucha otra porquería que afecta de lleno a su partido, que ha gastado a mansalva negro dinero sorteando a la hacienda pública.

Si, para beneficiar a una multinacional, se presiona y destituye a una funcionaria pública ¿que no harían durante el burbujeante periodo del gabinete Aznar?

Ustedes se personaron en el proceso para obstaculizarlo, pero nueve cajas de documentos y fotos de la Gürtel les relacionan directamente con el entramado empresarial corrupto urdido durante el mandato Aznar para financiar el partido que gobierna el país y muchas de sus Comunidades Autónomas.

Tan relacionados están que la trama montó comida mitin que dio usted en BB.AA para 8000 personas (ustedes sí que hacen comilonas a lo grande, no como los descamisados); organizó en negro el congreso de Camps en Valencia, pago parte del funeral de Estado por las víctimas del 11M y hasta los viajes de la hija de Aznar y Lady Bottle. ¡¡Menudos benefactores de la Humanidad!!

Han caído en contradicción. Han puesto de manifiesto su incoherencia como gobernantes. Han predicado austeridad para todos menos para ustedes. Exigen esfuerzos ajenos mientras se mueven en una opulencia corrupta a costa de todos nosotros.

Decía ayer “Lady Bottle de Aznar”, usando esa grandilocuencia vacía de la que estamos hartos, que hay que cambiar las prácticas para recuperar la confianza de los españoles en la clase política.

¿No sería coherente que disolviera su gobierno, ya totalmente desacreditado, ya totalmente inmerso en presentando su dimisión?

Pero claro, usted y los suyos no entienden de coherencia política. Ustedes entienden de represión, de extorsión, de financiación irregular y, como no, de conciencia cristiana, pero no de coherencia.



F. Sánchez
03/12/2013

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